Afrontamos la recta final del festival con la mente sumergida en la bifurcación creada por “aprovechar a ver películas nuevas” y “aprovechar a ver en pantalla grande películas de otros años”. Ante la duda, y sólo de cara a los últimos días, optamos por la premisa de recuperar aquellas películas que gracias a la sección BAFF 10 podemos disfrutar en su totalidad en unas circunstancias adecuadas y alejadas de los limitados píxels del monitor. Así haremos un repaso a The mission de Johnnie To, Oasis de Lee Chang-Dong y Goodbye, Dragon Inn de Tsai Ming-Liang.
La cita con The mission tuvo como añadidura la visita que el director hizo a la ciudad para presentar en la clausura del festival su nueva película Sparrow. Esto nos dio la oportunidad de disfrutar de algo más de 15 minutos de encuentro con el público en el que To se mostró paciente ante preguntas poco interesantes y salidas, en su mayoría, de la poca información previa sobre la película o la filmografía del director. Aún así, To habló de su forma de trabajo con los actores (a los que pedía clavar las escenas en una o dos tomas para evitar gastar el presupuesto) y sobre el ambiente que genera en sus rodajes, algo muy parecido al de los guardaespaldas de la película, en los que la amistad es la base para el trabajo entre otras cosas para ahorrar tiempo en explicaciones. Con The mission pudimos comprobar que el humor y la acción son dos atributos reiterativos en el cine del hongkonés, quien aprovechó la ocasión para dar el “pésame” a los culés por la derrota ante el Manchester.
Con el cuerpo preparado, continuamos nuestro flashback por el cine oriental con Oasis, película de Lee Chang-Dong quien competía en la sección oficial con Secret Sunshine la cual se hizo con el premio Cinematk que le asegura la distribución en nuestro país. Decimos lo de “con el cuerpo preparado” porque enfrentarse a Oasis puede provocar insomnio, dolores de cabeza, malestar general o incluso un estado de inexorable enfado constante. La película parte de una premisa ya llamativa: un joven disminuido psíquico que acaba de salir de la cárcel por atropellar a una persona, se enamora de la hija de su víctima que además padece una parálisis cerebral. Lee es amante de las historias dramáticas y siempre consigue llevar a sus personajes al extremo de la desgracia, algo que puede resultar interesante para la leer entrelíneas sus tramas pero que también usan sus detractores para minimizar el impacto de su cine. Guste o no, Oasis es una película muy radical en su concepción que sirve al director para hacer una crítica a la institución familiar y a las políticas de protección a los desfavorecidos, lo cual no deja de ser interesante a pesar de las diez vueltas de tuerca que le da Lee Chang-Dong. Al final, y después de mucho meditarlo, queda la sensación de que Oasis cumple aquello de “mucho ruido y pocas nueces” lo cual nos lleva a desestimar la posibilidad de ver su nueva película pese a haber resultado la ganadora. Al fin y al cabo, la podremos ver cuando se distribuya en España.
Totalmente diferente es la sensación que nos deja Goodbye, Dragon Inn, la mejor película que vemos en este BAFF (si me permiten pecar de extrema sinceridad egocéntrica) y que nos hace recuperar a un director tan interesante como Tsai Ming-Liang. Poco o nada podemos decir al respecto de la película o de su director, sencillamente que podemos situar su cine en las antípodas del de Lee Chang-Dong, por su inteligente manera de tratar los dramas personales y especialmente por el suave humor que incorpora en sus películas, algo que las aligera entre los numerosos planos secuencia que tanto desconcierta a cierta parte del público que no sabe contenerse cuando un director le apela a la paciencia y la reflexión. Simplemente una obra maestra (espero que el compañero José Barrena no me llame la atención por el uso de esa expresión tan mal utilizada en tantas ocasiones) digna de ver en pantalla grande para disfrutar del trato que hace del sonido Tsai (algo que tiene magna importancia en su cine, como se puede comprobar también en El sabor de la sandía) y de cómo éste marca el ritmo, el devenir del tiempo y el acercamiento del fin: el de la película y el del cine.
A todo esto, mientras que una se vendía a su lado más melancólico y optaba por olvidar el riesgo en su selección de películas, compañeros y amigos acudían a otras salas para disfrutar (o no) de otras propuestas. Entre conversaciones en la cola, encuentros fortuitos en las salas y posteriores charlas llegamos a la conclusión de que nos hemos dejado por ver las siguientes películas interesantes: Ploy de Pen-Ek Ratanaruang, Asyl: park and love hotel de Izuru Kumasaka, Wonderful town de Aditya Assarat, The beautiful washine machine de James Lee y Bamboo shoots de Jian Yi. Lo nuevo de Kim Ki-Duk, Aliento (éxito de público en el festival), queda como mera película estimable, algo que se veía venir tras las últimas incursiones del director.
Los premios concedidos en esta edición del BAFF:
Premio del público: Om Shanti Om de Farah Kahn (seguida de cerca por Aliento de Kim Ki-Duk y Foster child de Brillante Mendoza).
Premio Cinematk otorgado por el jurado: Secret Sunshine de Lee Chang-Dong
Premio Durián de Oro otorgado al mejor director con menos de tres películas: Jeon Soo-il por With a girl of black soil
Premio D-cine: Bamboo shoots de Jian Yi.
Y tras estos diez días, el BAFF cierra sus puertas hasta el próximo 30 de abril de 2009 en el que volverá a sorprendernos como hasta ahora. En esa ocasión Japón será la filmografía invitada, así que se aceptan ya apuestas para acertar la selección de películas/directores. Por ahora, nos queda un año para poder acabar de ver la enorme propuesta que ha hecho el festival en su décimos aniversario e informarnos mejor de aquellos directores que nos han presentado. El año que viene seremos más y mejores así que a falta de vernos en los cines, nos vemos en el próximo BAFF.
Agradecimientos: a todos los que con su compañía han alegrado mis sesiones solitarias en este festival: Salva, Carles, Cris, Covi, Sergio, Mar, Manu y… Soraya (aunque sólo compartiera la sala con ella en forma de rumor fantasmal).










